Voces Femeninas en Euskal Herria

Hace unos meses, escribía un artículo, Mujeres tejiendo la paz, en el que recogía el papel fundamental que juegan las mujeres en los procesos de paz de cualquier zona en conflicto. Me siento orgullosa de formar parte del colectivo Ahotsak, una iniciativa promovida exclusivamente por mujeres de diferentes ideologías, tradiciones y sentimientos, unidas por un objetivo común: la búsqueda de la paz y la reconciliación en nuestra tierra. Hemos hecho del diálogo nuestra propia herramienta de trabajo, un marco referencial desde el que construir una futura sociedad libre de prejuicios y amparada en el respeto a los derechos de todos los seres humanos.

Queremos mostrar a toda la sociedad que las mujeres podemos y debemos constituirnos como sujetos participativos por la paz, haciendo propio nuestro compromiso a una no violencia activa que ayude a buscar soluciones democráticas. La justicias social debe envolver cualquier acción ciudadana y política en la que se respeten y establezcan las garantías de derecho propias de las sociedades democráticas.

No quiero robar protagonismo a un texto que me resulta imprescindible visibilizar: la declaración del compromiso de Ahotsak ante los últimos acontecimientos políticos que se están viviendo:

De nuevo mujeres de todos los ámbitos de la sociedad de Euskal Herria volvemos a encontrarnos, lo hacemos tras haber andado diferentes caminos, pero sin perder nunca el contacto.

Todas tenemos muy claro que nuestra participación es imprescindible, no solo para ayudar con nuestro empuje a la consecución de un escenario democrático, sino porque, tal y como lo acreditan todas los procesos que se han dado en el mundo, en todo proceso de solución y de búsqueda de paz en claves democráticas la participación de las mujeres es de suma relevancia.

Por ello, a la vista de la situación política actual, queremos volver a poner en valor y en el debate político el acuerdo alcanzado y firmado en el mes de abril de 2006 que fue el inicio de nuestra andadura pública, y en relación al mismo lo siguiente:

Todas las propuestas políticas se pueden y deben defender. No hay que imponer ninguno. La no imposición de los proyectos posibilita establecer un escenario democrático que permita y garantice el ejercicio de todos ellos en igualdad de condiciones, no solo para su reivindicación, sino también para su ejecución y desarrollo, por vías exclusivamente políticas, pacíficas y democráticas.

Nuestra responsabilidad política, unida a la realidad social de la que no somos ajenas, nos hace solicitar públicamente que se proceda a la legalización inmediata del partido político Sortu, porque quienes hoy suscribimos este documento creemos que es posible la solución, que es posible el acuerdo, la normalización política, pero para ello es necesario respetar todos los derechos humanos, las libertades, la pluralidad, la identidad, la convivencia, y es necesario que todas las partes estén presentes y participen en la vida social y política del país, realizando sus propuestas, para que cada uno desde su espacio político empiece a trabajar.

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