Mujer, musulmana, inmigrante y lesbiana

Hace unos días leía un artículo cuyo titular rezaba así: “La homosexualidad árabe, la revolución pendiente”, un asunto que evidencia la polémica en muchas tradiciones religiosas. La mayor parte de los discursos oficiales están dirigidos a una heteronormatividad, usando todo tipo de argumentos religiosos para justificar unas políticas punitivas que condenan la homosexualidad como un hecho antinatural y por lo tanto condenable. Si a esta realidad  le sumamos la condición de ser mujer y lesbiana, la estigmatización es aún mayor. La creencia de la mayor parte de los musulmanes considera la homosexualidad como antinatural y por lo tanto debe ser condenable.

Mayoritariamente cuando desde las sociedades musulmanas se habla de homosexualidad se hace referencia a la masculina y no a la femenina. Hay una dificultad clara en encontrar materiales o referencias históricas de mujeres que permitan visibilizar una realidad. Inmersa de lleno en una investigación sobre el mundo lésbico dentro de las comunidades musulmanas, me sorprendo a mí misma descubriendo una realidad emergente y caracterizada por vivencias traumáticas, de negaciones, etc.

Ser lesbiana y musulmana, obliga en demasiadas ocasiones a dar la espalda a la espiritualidad en ese proceso de búsqueda de la identidad homosexual. Socializadas en contextos hostiles hacia el hecho homosexual, su condición queda ocultada, produciéndose una negación de su propia identidad y en definitiva de su propia existencia. Existe una enorme dificultad emanada de una alteridad múltiple por el hecho de ser mujer, musulmana, inmigrada y lesbiana.

Entender las diferentes actitudes que tienen las musulmanas es imprescindible. Sin una comprensión profunda  de su proceso de identidad propia y la manera en cómo se gestiona, quienes intervenimos profesionalmente con este colectivo, podríamos orientar hacia soluciones incorrectas que aumentasen aún más su sentimiento de frustración y desesperación.

A lo largo de ese proceso de construcción de identidad no sólo se ha de tomar la referencia de lo personal, sino que es preciso tener en consideración la existencia de actores sociales que están en relación con varios factores estructurales que constituyen el contexto social donde se produce este proceso. Así para explorar las experiencias reales de las lesbianas musulmanas en Europa, es importante que entendamos el contexto socio-cultural, religioso y político en el que se socializan. Este contexto es importante porque refleja su posición no sólo como miembros de una minoría sexual sino también como miembros de una minoría étnica y religiosa dentro de la sociedad europea.

Vivencias marcadas por una situación esquizofrénica de elegir entre una cultura occidental (en general secular y tolerante a las diferencias sexuales), y un ámbito cultural oriental (en general religioso y favorable a prohibiciones sociosexuales).  En ocasiones, esta ambivalencia conlleva enfrentarse a una doble vida que requiere un esfuerzo emocional y social enorme.

Publicado en Cambio 16

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