La crisis económica potencia la precariedad en el tercer sector en España

Las entidades sin ánimo de lucro, las organizaciones no gubernamentales destinadas al trabajo de cooperación internacional y el codesarrollo ya han empezado a sufrir las consecuencias de la crisis que se está viviendo en España. El tercer sector en general “empieza a hacer crack”, según afirma Luciano Poyato, Presidente de la Plataforma del Voluntariado de España y “algunos se están planteando si vale la pena continuar dando el servicio”, tal y como señala Toni Codina, director de la Mesa de Entidades del Tercer Sector social de Catalunya, ante el evidente recorte presupuestario que está viviendo a la cooperación internacional y a la acción social.

Son especialmente las organizaciones pequeñas quienes han notado que los fondos que se recibían de las administraciones públicas han dejado de llegar, o llegan con retraso. “El impacto en el impago supone que todos los servicios que se estaban dando se paralizan”, comenta Luciano Poyato, lo que si cabe, puede ser aun más perverso al convertirse en un nicho de precariedad laboral. “De profesionales que desarrollan acción social, nos convertimos en potenciales usuarios de servicios sociales”, se lamenta Aintzane Ruiz quien lleva 3 meses sin percibir su sueldo por el retraso de la subvención. “O te vas a calle o trabajas gratis durante meses hasta que llega el dinero, pero mientras tanto ¿de qué comemos? ¿Cómo pago el alquiler y las facturas? Al banco poco le importa nuestra situación y a la compañía eléctrica menos”.

Ha habido recortes de personal en casi todas” las entidades “y también proyectos, pero es que se han producido recortes por todas partes, desde la Agencia Española de Cooperación hasta las comunidades autónomas y los ayuntamientos”, afirma Cesar Marcianes, vicepresidente de la Coordinadora Extremeña de ONG.

Pero el descenso del apoyo económico al Tercer Sector no solo llega de la mano de las administraciones públicas. El III Estudio “La ONG que quiero por Navidad” elaborado por la Fundación Adecco muestra que un 17,2% de la ciudadanía española ha finalizado, reducido o sustituido su colaboración económica con las ONG a raíz de la crisis, apoyado por un 95,7% de los casos, aunque el 4,3% dice haberlo hecho por falta de transparencia de la propia entidad en cuestión, cifra que se ve agudizada durante la crisis económicas y las reticencias a seguir invirtiendo en cooperación.

Según el estudio del CIS y la Fundación Carolina “América Latina y la cooperación al desarrollo en la opinión pública española”, el 62% de la ciudadanía está de acuerdo en la reducción de 600 millones de € del presupuesto del Estado dirigido a este apartado, dato en el que se sustentó el recorte producido desde la legislatura pasada. Se desprende de este mismo estudio que un 70% de las personas encuestadas opinan que el Estado debe ocuparse primero de los españoles, dato que antes de la crisis estaba muy por debajo, en un 59%.

No cabe duda de que la crisis económica no atiende a discriminaciones y que también está afectando a aquellos sectores que vienen trabajando en el terreno de la solidaridad. Para Toni Codina, es pronto para poder dar “cifras. Lo que hay son comentarios y mensajes que afirman que ha habido un cambio de escenario”, lo que puede traducirse en organizaciones más autosuficientes económicamente y en consecuencia más críticas con el sistema.

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